Quiénes somos
Dónde estamos
Nuestros productos
Razas
Trazabilidad Raza Nostra
Consejos y trucos de cocina
Recetas
Compra rápida en Raza Nostra
Información nutricional
La carne a su gusto
Juegos Raza Nostra
Contacto
  Home>Razas>Bovina>Morucha   
 Razas
 Morucha
  I - ETIMOLOGÍA, SINONIMIA Y CLASIFICACIÓN
II - ORIGEN E HISTORIA
III - CARACTERÍSTICAS GENERALES
IV - PROTOTIPO
V - EXTENSIÓN E IMPORTANCIA
VI - EXPLOTACIÓN Y MANEJO
VII - APTITUDES Y TIPOS DE PRODUCCIÓN
VIII - COMERCIALIZACIÓN
 
  Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.)
"Carne de Morucha de Salamanca"
 
 

I - ETIMOLOGÍA, SINONIMIA Y CLASIFICACIÓN

El nombre de la raza deriva de la coloración sombría de su faneróptica (piel, pelo y mucosas visibles) o particular apariencia degradada de la pigmentación negra.

El sinónimo de “Raza Salmantina” ha quedado en desuso por la expansión que desborda su antigua adscripción geográfica.

Está oficialmente clasificada como raza de fomento.

II - ORIGEN E HISTORIA

La raza Morucha procede del tronco ibérico (Bos taurus ibericus), uno de los más potentes y genuinos de la bovinotecnia española. En el orden geográfico la cuna de la raza es identificada con las cuencas de los ríos Huebra y Yeltes, afluentes del Duero, territorio popularmente conocido como “Campo Charro”.

La historia de la raza viene definida por tres períodos perfectamente diferenciados:

 - Inicial como animal de trabajo.
 - Opcional como doble salida carne-lidia.
 - Definitivo o final como productora de carne.

Durante el primero, más notable y largo, destacó por sus altos rendimientos. Todos los tratadistas antiguos coinciden en calificar los bueyes moruchos superiores para la agricultura y la carretería, al menos un 25 por 100 sobre las demás razas. Todavía en la Feria Internacional del Campo de 1950 conquistó el campeonato general en las pruebas de arrastre. Paralelamente contribuía al mercado de la carne con dos tipos singulares:

- La ternera de leche procedente de las yuntas de labor y la pastenca cedida por las vacas cerriles; aquella entraba a formar parte de la célebre “ternera blanca e Castilla”, que en el antigüedad fue la mejor pieza del mercado.
- El buey cutral (de cutre = cuchillo) o desguace de los motores de sangre, cuya carne seca y corácea encontraba un buen aliado en el excesivo lardeo del cerdo ibérico, para formar la famosa chacina regional, inmortalizada por Bayeu en el célebre tapiz de “El Choricero de Candelario”. Simultáneamente, en este período, algunos ejemplares eran utilizados en festejos locales para las capeas, de donde viene la vieja creencia de asociar la raza con ellas.

La sustitución de los bueyes por mulas en origen y la mecanización de la agricultura y el transporte como final, situó la raza Morucha en la disyuntiva de elegir entre la especialidad para la lidia o hacia la carne. Contaba con fundamento vocacional para ambas, pero la mayor fracción optó por la segunda posibilidad, con indudable acierto como el tiempo ha demostrado.

Prueba de la importancia de la raza y parte de su historia, es la abundante bibliografía que incluye libros y una obra maestra en el arte fotográfico, para el que ella y su medio aportan excepcionales oportunidades.

Una vigorosa Asociación de Criadores, como entidad colaboradora del MAPA, tiene a su cargo todos los trabajos de selección y mejora de la raza,

III - CARACTERÍSTICAS GENERALES

Es una antigua raza rústica hoy mejorada para la producción de carne en régimen de explotación extensiva adehesada integral.

Morfológicamente responde a parámetros de raza morena, tamaño medio, buen desarrollo muscular y discreta proporción de hueso. Capa negra y cárdena (mezcla uniforme y generalizada de pelos blancos con negros en distintas proporciones), con algunas variantes (jabonera, berrenda, etc.), residuales y escasamente representativas.

Expresa grandes facilidades para el pastoreo permanente por su dotación motora, notable poder consumidor y alta capacidad digestiva para los alimentos groseros o de reducido valor nutritivo, destacada capacidad de recuperación o superación de fases difíciles. Potencialidad reproductora sostenida y capacidad lechera suficiente.

Temperamentalmente acoge animales de gran viveza, un tanto broncos, ariscos, pero fácilmente manejables y solamente agresivos en circunstancias extremas.

De tipo constitucional fuerte, robusto, sobrio, resistente frente a incidencias negativas de todo orden y enfermedades infecciosas o parasitarias. Longeva y prolífica.

IV - PROTOTIPO

La Reglamentación del Libro Genealógica fija al respecto las siguientes exigencias o reglas orientativas para la inscripción de ejemplares:

Piel, pelo y mucosas: Piel medianamente fina y no abundante. Mucosas visibles oscuras.
Color: Se admiten dos variantes de capa: la negra uniforme con derivaciones degradadas (“Pelitostón”) y la cárdena con las tonalidades propias, clara, oscura y entrepelada (negro cárdeno). Morro negro y sin banda leonada.
Formato: Peso vivo superior a los 700 kg y alcaza a la cruz 142 cm en los toros; 400 kg, mínimo y 137 cm en las vacas..
Defectos: Entre otras: Cabeza grande y caída, o muy compacta. Cornamenta muy desarrollada y heterotípica. Papada abundante. Espalda descarnada y mal unida. Gran desarrollo del tercio anterior. Manchas blancas en cualquier región del cuerpo a excepción del bragado. Aplomos incorrectos. Etc.

V - EXTENSIÓN E IMPORTANCIA

La dehesa es su plataforma de sostenimiento en las provincias de Salamanca (con rango de protagonismo), Cáceres, Zamora, Ávila, Toledo, Valladolid, Badajoz, Palencia, Jaén, Ciudad Real y Madrid. Además, las zonas limítrofes de Portugal. El atractivo y eficaz comportamiento de la raza para la cría extensiva integral, más las mejoras de manejo, son los factores responsables del progreso numérico y territorial.

Área geográfica de clima extremosos, con temperaturas en el año que oscilan entre los -8 ºC y 35 ºC, baja pluviometría, acusada diferencia estacional, especialmente manifiesta en las potencialidades herbáceas.

La importancia de la raza Morucha viene asociada con su notable aportación al censo bocino general y particularmente de las razas autóctonas, a su vez por representar un eficaz instrumento extractivo de recursos naturales pastables dentro de zonas desfavorecidas, difícilmente explotables por otros ganados, y también por rendir al mercado excelente carne natural.

Mantiene un efectivo superior a las 200.000 cabezas, con cierto aire expansivo.

VI - EXPLOTACIÓN Y MANEJO

La explotación extensiva adehesada integral es el sistema seguido por la totalidad del efectivo, en su múltiple y constante emplazamiento. Pastoreo permanente en absoluta libertad, dentro de cercados y lotes de tamaño consecuente con la extensión superficial, la calidad de los recursos herbáceos o las necesidades de manejo.

La estructura del núcleo reproductor consiste en un toro con 25-50 vacas, entre las cuales destaca el alto porcentaje de edad superior a los 12 años. Cada explotación puede estar parcelada en varios apartados de propiedad individual o colectiva comunal.

La alimentación descansa fundamentalmente en los herbazales, dentro de los cuales se acotan o reservan aquellas zonas seglares y henificables para cosechar reservas de invierno, a las cuales se suman los frutos forestales (si no han sido destinados como montanera del ganado porcino) y el ramón de encina (tan usual que las podas figuran reguladas en los arrendamientos de las dehesas), ayudados con paja de cereales. Rastrojeras de verano, cada vez menos representativas y herrenales de otoño. La complementación con piensos compactados (“tacos”), muy útiles para el suministro en la dehesa, es recurso extremo. Las tolvas selectivas con alimentos concentrados para terneros resultan práctica habitual.

El proceso reproductivo ajustado a la cría extensiva puede ser continuo o estacional. El índice de fertilidad es reconocido como el mayor de las razas españolas, con intervalos de partos de 92,57% dentro de los 100 días y 23,01% antes de los 50 días, lo que en la práctica representa un ternero por año y reproductora.

Gran facilidad de alumbramiento, incluso en los cruzamientos con razas pesadas de carne. La vaca al parto esconde al ternero (“nidación” llaman los biólogos y “acarbado” los ganaderos) en los primeros días, cuando acude para amamantarlo y pasar la noche. Luego madre y rastra se incorporan a la piara. El destete está programado entre los 5 y 7 meses. Es el momento de marcar a fuego los elegidos para reposición con el hierro de la ganadería, número de identificación individual y, a veces, el terminal del año de nacimiento y además la “señal” o sistema de identificación colectiva de la propiedad por incisiones de la oreja. Los marcados pasan a formar el núcleo de explotación, o de “hierro arriba”, hasta entonces bían sido sólo rastras.

El manejo es muy elemental. La vacada –abandonada la conducción por los pastaderos- representa la unidad de cría colectiva sin más lazo interno entre sus componentes que el instinto gregario, ni otro externo que el sonido de los cencerros que portan los ejemplares elegidos. Es vigilada a distancia o con mayor atención por sus cuidadores a caballo, y sólo en las épocas de suplementación alimentaria recibe trato directo. Consecuentemente las necesidades de mano de obra son mínimas y compatibles a tiempo parcial.

VII - APTITUDES Y TIPOS DE PRODUCCIÓN

La raza Morucha está plenamente integrada entre las de producción de carne, para la que su singular explotación extensiva adehesada condiciona tipos comerciales, impone niveles cuantitativos y asegura excelencias cualitativas.

Sobre los pesos medios del ganado adulto, los correspondientes a las distintas edades son: 35,7 kg los machos y 32,7 kg las hembras al nacimiento. A los seis meses (con tolvas selectivas para el suministro de concentrados), los machos 233 kg y al destete sob re los siete meses 250 kg.

La proyección al mercado reviste los tipos:

Ternero pastenco

De 5 a 7 meses de edad y 210-220 kg de peso vivo, con rendimiento a la canal de 56-58%.

Añojo

Extensivo. Pastoreo y simultáneo cebo hasta os 18-20 meses.
Semiextensivo. De 14-16 meses con cuatro de cebo terminal.

Vacuno mayor

Procede del desecho y desvieje, pero con buen mercado. Las cualidades carniceras de la raza Morucha, son aproximadamente las siguientes:

   · Ganancia media diaria: 1,2 kg.
   · Índice de conversión del concentrado: 4,8 kg/día.
   · Rendimiento a la canal: 56-58%
   · Conformación (Sistema EUROP): R-3

- Rendimiento cualitativo:
   · Grasa: 11-12%
   · Hueso: 18-20%
   · Músculo: 67-69 % (Extra y 1ª: 42%; 2ª: 7%; 3ª: 20%)

Aptitud para el cruzamiento

La raza Morucha es excelente como raza maternal. Este método sumamente difundido bajo la modalidad industrial o de primera generación, reserva las novillas y las mejores vacas para la cría en pureza y renovación de efectivos y el resto va destinado al apareamiento con razas de especialidad cárnica (charolesa preferentemente, por actual como marcadora de la descendencia con sus capas claras).

Es de destacar los avances selectivos registrados por la raza Morucha en los últimos 30 años.

VIII - COMERCIALIZACIÓN

La raza morucha, forjadora del aprovechamiento de recursos pastables naturales y niveles satisfactorios de rentabilidad, con limitaciones cuantitativas y excelencias cualitativas, frente al mercado se encuentra con la paradójica situación emanada del antagonismo entre el sector productor de vacuno de carne al que pertenece y el de carne de vacuno. El primero de encuadre ganadero, ajustado a singulares ecosistemas y fórmulas de manejo, para los que dispone del tipo de animales adecuado que debe conservar indefinidamente. El segundo de rango industrial, ajeno al medio ambiente y la crianza, adscrito y subordinado al mercado de piensos, sin más código que los índices de conversión.

Ante esta realidad, no tuvo más solución que plantear el comercio de la carne en términos de calidad. Con esta finalidad tiene reconocida oficialmente la Denominación Específica de Carne de Morucha. A su vez, la marca de calidad Ternera Charra extensiva a otras razas del entorno geográfico, la designación comercial representada por las siglas V.E.C. (Vacuno extensivo de calidad), asociada con las razas autóctonas de similar explotación avileña-negra ibérica y retinta o bien aplicadas a sus cruzados con otras de alta especialidad. Todas, en cualquier caso, aportan además de la calidad como carne natural el respaldo de la trazabilidad (origen, procesado, etiquetado y destino). Está integrado en I.N.V.A.C., en un volumen de sacrificio que alcanza los 251.000 kg en el año 2000.

 
Razas de
Bovino

Razas de Porcino



Fuente consultada: “Razas ganaderas españolas. Autor: Antonio Sánchez Belda”.
www.razanostra.com
calidad@razanostra.com
Carnicería Virtual
Promociones

Garantía Raza Nostra
Garantía
Raza Nostra
Calidad Raza Nostra
Calidad
Raza Nostra
Servicio a Domicilio
Servicio a
domicilio