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I
- ETIMOLOGÍA, SINONIMIA Y CLASIFICACIÓN
La denominación de esta raza tiene un doble componente,
por una parte de origen geográfico, Avileña,
y de otra etnológica, Negra Ibérica, que hace
referencia a su entronque filogénico y la coloración
de capa.
En el año 1979, la raza Avileña
aparecía catalogada por el Ministerio de Agricultura,
Pesca y Alimentación, como raza autóctona de
fomento, y sigue con la misma categoría en la actualidad,
aunque ya con el nombre oficial de Avileña-Negra Ibérica.
II - ORIGEN
E HISTORIA
Se acepta que el Bos taurus ibéiricus, o bovino negro
del centro peninsular es el que da lugar a esta raza. Las
favorables condiciones evolutivas (aislamiento, tradiciones
de cría, etc.), desarrolló el nacimiento de
este bovino negro castellano, sin influencia e infusión
de sangre foránea, en un proceso endogámico
mantenido desde remotas épocas hasta nuestros días.
Con la prosperidad de Castilla (siglos XIV y XV) se abren
ferias y mercados, el tráfico de mercancías
y de ganado es intenso, comenzando a tomar fama ya la ternera
blanca de Castilla y afianzar las excepcionales cualidades
como motor animal tanto de las vacas para agricultura como
de los bueyes en el gran transporte, hasta el unto que por
aquellos tiempos constituían el principal recurso o
el instrumento imprescindible para la Cabaña Real o
Meta de Carreteros (1498-1836) creada por los Reyes Católicos
(a semejanza de la Real Mesta de Ganaderos).
A partir de la segunda mitad del siglo XIX se redujo el área
geográfica del gran bovino negro ibérico a la
Meseta Central, dando lugar al popular y generalizado apelativo
de Agrupación Serrana, sobre la base de su definitivo
encuadramiento montañoso. Esta agrupación étnica,
de biotipo común, se hallaba integrada por múltiples
ecotipos aislados, dispersos y en regresión, que recibían
diferentes denominaciones como consecuencia de su asentamiento
geográfico (Avileño, Piedrahitense, Barqueño,
Pinariego, Guadarrameño, etc.), aunque la amplia terminología
siempre mantuvo el prefijo de Serrana.
Su aprovechamiento para trabajos en el campo se fue viendo
reducida y con ello su porvenir, debido a diversas razones:
reclusión en terrenos montañosos de medio difícil,
adscripción a economías rurales pobres e inmovilistas,
acoso por la expansión de otros tipos de bovinos más
productivos, etc., con lo que la evolución de sus efectivos
y calidad intrínseca era francamente regresiva, hasta
el punto de desaparecer en muchos de sus reductos y, en los
que permanecía, manifestaba claros signos de degeneración.
Sólo las fracciones de las serranías abulenses
y áreas vecinas, quizás por su mayor grado de
pureza y también porque disponían de importantes
núcleos acogidos a la explotación extensiva,
liberados de la servidumbre como animales de trabajo, resistían
al paso del tiempo, luchaban contra la indiferencia y el abandono,
y dirigían sus objetivos de cría hacia la especialización
cárnica con resultados francamente alentadores. Así
surge la nueva versión del tipo serrano, con el nombre
que lógicamente correspondía: raza Avileña.
Pero debido a la confusión etnológica que se
creaba cn el resto de los bovinos negros serranos, se adoptó
para esta última fracción la denominación
oficial y tecnificada de Negra Ibérica. Con el tiempo
la Avileña se impuso como ganado mejorado, contribuyendo
también al sostenimiento de la Negra Ibérica
debido a la abundante cesión de “sangre”.
Posteriormente y dada la identidad de rasgos, sistemas de
explotación y coincidencia de objetivos de selección
hacia la producción de carne, se optó por agruparlas
bajo la denominación única de Avileña-Negra
Ibérica.
El Libro Genealógico se inicia en 1933 y actualiza
con la publicación de la Resolución de la Dirección
General de Ganadería de 27 de abril de 1970 posteriormente
por varias Resoluciones hasta la más reciente, de la
Dirección General de la Producción Agraria de
29 de julio de 1980, aprobándose la reglamentación
específica del Libro Genealógico, actualmente
en vigor.
La Asociación Española de Criadores de Ganado
Vacuno Selecto de Raza Avileña-Negra Ibérica
fue creada en el año 1971 con 100 ganaderos. Entre
los fines de la Asociación destacan los siguientes:
fomentar la crianza, mejora y selección de la raza,
promoviendo su conocimiento y fomentando las exportaciones.
Desarrollo de las funciones específicas del Libro Genealógico.
Desenvolver los medios que permitan una elevación del
nivel de productividad y rentabilidad de las explotaciones.
Para el buen desarrollo de estos fines se llevan a cabo actividades
tales como: calificación e inscripción de ganado
en los diferentes registros del Libro Genealógico,
desarrollo del Esquema de Selección de la raza: toma
de datos, control y envío de resultados, fomento del
establecimiento de programas de carne de calidad para la obtención
de mayor valor añadido, etc. Cuenta como Presidente
de Honor S.A.R. el Príncipe Felipe, heredero de la
Corona de España.
III - CARACTERÍSTICAS
GENERALES
La Avileña-Negra Ibérica es una raza bovina
autóctona, con origen en las zonas de montaña
del Centro de la Península Ibérica, de capa
negra uniforme, excepto en la variedad bociblanca, y tamaño
medio a grande.
Gran capacidad para aprovechar medios muy difíciles
con buenos rendimientos productivos en dicho entorno, elevada
fertilidad y cualidades maternas muy acusadas. Es muy longeva
y destaca por una característica importante que es
u aptitud para recorres largas distancias, tanto en práctica
de la trashumancia como para aprovechar los pastos allí
donde se encuentren.
Basa su rentabilidad y eficacia en el equilibrio entre la
rusticidad para el aprovechamiento de pastos con el objetivo
de terne un ternero por vaca y año, y las buenas producciones
carniceras en cuanto a calidad y rendimiento. Es por tanto
una raza de aptitud cárnica.
IV - PROTOTIPO
A continuación se dan unos trazos generales del prototipo
de esta raza, según la Reglamentación del libro
genealógico:
Coloración de la capa: Su color es negro
uniforme, admitiéndose algunas degradaciones centrífugas
de tonalidad en ciertas partes como las axilas o la parte
interna de los muslos. Morro negro con o sin orla blanca.
Se acepta la existencia de pequeñas manchas blancas
en ubre y proximidades, así como la existencia de pelos
blancos en el borlón de la cola.
Coloración de las mucosas: Serán negras.
Cuernos: Negros pizarrosos o aceitunados, o bien
blancos con puntas negras. Se admite el descornado artificial
en hembras, previa declaración.
Coloración de pezuñas: color pizarra
o negras.
Coloración del escroto: Negro, admitiéndose
degradaciones no muy intensas.
Peso adulto medio para las hembras de 500 a 600 kg y de 800
a 1.000 kg para los machos.
Nota: Las variantes positivas abundan. El campeón
de toros adultos del Concurso de Trujillo de 1994, pesó
en la competición 1.507 kg y no estaba cebado.
V - EXTENSIÓN
E IMPORTANCIA
La zona de origen de la raza se encuentra en las Sierras del
Sistema Central donde radican los diferentes biotipos que
dieron lugar a la actual Avileña-Negra Ibérica.
La expansión se ha dirigido hacia zonas de difícil
aprovechamiento por otras razas bovinas o especies ganaderas,
como son los diferentes sistemas montañosos del interior
de la Península Ibérica, y los macizos de las
franjas costeras.
En la actualidad está presente en el Sistema Ibérico,
Sierras del Maestrazgo, Sierra Morena, Sierra de Cameros...
También se lozaliza, desde hace mucho tiempo vinculada
a la trashumancia, en los distintos sistemas adehesados del
Centro y Sudoeste español: Castilla-La Mancha, Extremadura,
Castilla y León, Madrid y en menor medida en Andalucía.
En Portugal hay establecido un importante núcleo de
la raza que cuenta con unos 5.000 ejemplares en dos zonas
muy definidas: alrededor de las dehesas fronterizas de Portoalegre
y en la desembocadura del río Tajo. La denominación
que recibe la raza en este país es la de bovino Preto
o Negro Ibérico, disponiendo en la actualidad de su
propio Libro Genealógico.
Al carecer de datos estadísticos sobre censos étnicos,
la estimación sobre la situación actual de la
raza es la de considerar un censo de alrededor de 115.000
reproductoras y unos 155.000 animales. La situación
de la raza es de crecimiento moderado. La importancia e substancias
para la economía agraria de las áreas que ocupa.
VI - EXPLOTACIÓN
Y MANEJO
El sistema de explotación en la raza es exclusivamente
extensivo, permaneciendo los animales todo el año en
los distintos pastos y con cargas ganaderas entre 0,2 y 0,4
U.G.M/ Ha (aprox. 1 animal por 3 hectáreas).
En algunas zonas de montaña y para salvar los efectos
de las fuertes nevadas, se sigue manteniendo un sistema de
producción vinculado a la trashumancia, bien andando
o en camiones, lo que permite aprovechar los pastos de alta
montaña entre los meses de junio y noviembre y las
dehesas de Castilla-La Mancha y Extremadura, de diciembre
a junio.
Los movimientos trashumantes tienen un recorrido medio de
250 km andando cada día en los traslados a pie, alrededor
de 25 km. Las vías pecuarias más utilizadas
son la Cañada Real Leonesa Occidental, La Ruta de la
Plata, Cañada Real Soriana Occidental y los cordeles
que las comunican entre sí, así como el Cordel
del Valle que llega hasta el alto del Puerto de Tornavacas.
En la actualidad la práctica de la trashumancia se
mantiene o tiende a aumentar aunque se practique más
en camiones, reduciéndose el número de animales
que la efectúan andando. Las causas de esta última
disminución se deben a la dificultad en encontrar adecuada
mano de obra, el deterioro creciente de las vías pecuarias,
los condicionantes sanitarios y el tiempo, alrededor de 12
días, necesario para el traslado a pie.
El establecimiento de ayudas agroambientales, vinculadas
a esta práctica, modelo de desarrollo sostenible y
aprovechamiento racional de los recursos, sería muy
deseable y facilitaría su continuidad e incluso el
incremento de la actividad. El censo en 1990 arrojaba un total
de 30.000 vacas trashumando a través de las cañadas
y otras tantas en camiones. En la actualidad el efectivo de
ganado que hace la trashumancia a pie se estima en menos de
20.000 cabezas, que por cierto, hoy es motivo turístico
y ocupación de ocio ofreciendo a entusiastas o curiosos
la oportunidad de hacer la ruta y acompañar al ganado
en su recorrido bajo distintas modalidades: a pie, en caballo
propio o facilitando por la Organización; con o sin
alojamiento, comida, vehículo de apoyo, etc. Las opciones
mayormente elegidas son la subida al Puerto del Pico salvando
quinientos metros de desnivel en poco más de tres kilómetros,
la vertiente norte de la Sierra de Gredos con sus bellísimos
parajes, vadeado del río Tajo, etc.
La práctica de la trashumancia está muy vinculada
con la organización en modelos comunales, muy extendido
para los pastos de sierra, propiedad en muchos casos de los
Ayuntamientos, aunque sea menos habitual en los arriendos
de las dehesas de invernada.
Otro aspecto a tener en cuenta para definir el sistema de
explotación es el manejo reproductivo que, en el caso
de esta raza, se produce en monta natural, con una relación
de 35-40 vacas por semental, utilizándose la sincronización
de celos y la I.A. (inseminación artificial) exclusivamente
como sistema para poder comparar los datos obtenidos en las
explotaciones del Programa de Selección.
Los terneros permanecen con sus madres hasta cumplir aproximadamente
los siete meses, edad a la que los machos son destetados y
trasladados a centros donde sean alimentados para su posterior
sacrificio con una edad de 12 a 14 meses. Las terneras, futuras
reproductoras, se suelen trasladar a cuarteles donde reciben
alimentación algo más rica para prepararlas
y poder efectuar la primera cubrición a la edad de
20-22 meses y por tanto con edades de primer parto de entre
30 y 33 meses. La tasa de reposición media es de un
8-10% con vida productiva de 10-12 partos y mortalidad en
las reproductoras de un 1%.
La suplementación del ganado está muy condicionada
a la disponibilidad de recursos pastables , con dos periodos
críticos como son el invierno y el final del verano,
en los cuales se hace necesaria la administración de
heno, paja y concentrados por medio de los “tacos”,
que esparcidos por el campo son muy cómodos de distribuir
sin producirse apenas pérdidas. Es frecuente el empleo
de tolvas selectivas emplazadas en los pastaderos para complementación
alimenticia de los terneros.
Las explotaciones de la raza disponen de una media de 537
Ha. siendo en el 47% de los casos titulares de la tierra.
La media de reproductoras por explotación es de 115
cabezas y en general disponen casi exclusivamente de este
tipo de ganado y no de otras especies ganaderas.
Operaciones indispensables para el manejo de la raza Avileña-Negra
Ibérica son el marcado y el encencerrado. El primero
bajo dos modalidades, una por incisiones de las orejas o “señal”
de carácter colectivo a la vacada y el otro a fuego
con la “marca” de cada propietario. Uno no sustituye
al otro en prevención que el pelo largo de la temporada
invernal impida la visión del “hierro”.
Con las reglamentaciones más recientes, además
cada animal lleva un crotal con el D.I.B. (Número de
identificación de bovinos) único para cada animal,
aspecto clave para lograr la trazabilidad en todo el proceso
productivo de la carne.
La colocación de cencerros en los ejemplares más
destacados y fuertes (vacas horras, superiores jerarquizadas,
buenas andadoras, etc.) en número proporcional al tamaño
de la manada, recibe la atención adecuada para que
resulte un conjunto sonoro armónico (“alambre”),
que sólo de oídas pueden ser reconocidos o identificados.
VII - APTITUDES
Y TIPOS DE PRODUCCIÓN
La característica más importante a destacar
en esta raza es su perfecta adaptación al entorno en
el que está presente y la capacidad para producir un
ternero en intervalo de poco más de un año,
con condiciones productivas y de calidad de carne que han
permitido obtener la consideración de ser la primera
Denominación de carne fresca amparada en España
y estar dentro del primer grupo aprobado en la Unión
Europea como Indicación Geográfica Protegida.
Hay que destacar la longevidad, que abarata las inversiones
necesarias en ganado y hace más rentable la inversión
efectuada. En cuanto al temperamento viene definido por el
manejo que reciba, siendo animales mansos en general, descalificando
aquellos que presenten cierto temperamento rebelde y agresivo.
Las características reproductoras permiten disponer
de madres que no presentan ningún problema al parto.
Fertilidad elevada y un intervalo medio entre partos de 405
días. El tipo tradicional de producción era
la denominada ternera blanca de Castilla, del Valle de Amblés
o de Ávila, que correspondía a los animales
hijos de las vacas de las yuntas y que permanecían
en los establos oscuros alimentados exclusivamente con yeros
y leche materna, dando unas canales muy blancas y de bajo
peso, alrededor de 100-120 kg, muy apreciadas en el mercado
de la época. Actualmente, la carne blanca procede en
su mayor parte de otras razas foráneas que han tenido
un intenso proceso de selección como la raza Azul belga,
la cual ofrece un rendimiento a la canal muy superior.
El otro tipo tradicional era el vacuno mayor procedente del
desvieje de los bueyes o las vacas y por tanto de avanzada
edad, conocido por entonces como buey cutral (de cutre, cuchillo)
cuya carne dura y corácea tenía por destino
fábricas de embutidos, que mezclada con el exceso de
lardeo del cerdo ibérico, proporcionaban la materia
prima para el chorizo, o pieza más popular de la chacinería
española.
La orientación productiva de la raza va encaminada
a la obtención de un ternero por vaca y año
y en las zonas difíciles de sierra y dehesa y el posterior
cebo de los machos puros, o de machos y hembras si se usa
cruzamiento industrial. Este cebo se realiza en la propia
explotación o en cebaderos comunitarios que comercializan
los animales a través de estructuras cooperativas de
manera coordinada y amparados, bien por la I.G.P. Carne de
Ávila, para ganado de raza pura, o por la marca V.E.C.
Vacuno Extensivo de Calidad, para los animales de primer cruce.
Está siendo en la actualidad objeto de estudio la posibilidad
de sustituir en los cruzamientos algunas razas carniceras
convencionales por autóctonas de la Cornisa Cantábrica
(Asturiana de los Valles y Rubia Gallega) ya especializadas,
con elevados rendimientos cárnicos y aceptable calidad.
El producto tipo es el ternero de 12-14 meses de edad y con
un peso de canal comprendido entre los 280 y 320 kg.
Los parámetros productivos de esta raza son los siguientes:
- En vivo:
o Edad al sacrificio: 12-14 meses
o Peso al sacrificio: 460 kg
o Ganancia media diaria: 1,5 kg para machos puros y cruzados.
Las hembras de este último origen, 1,2 kg/día.
o Índice de transformación en cebadero: 4,9
kg.
- A la canal:
o Rendimiento bruto: 56-57% para machos puros y hembras de
primer cruce; 58-59% para machos de esta última procedencia.
o Conformación (Sistema EUROP): R3
- Rendimiento cualitativo:
o Grasa: 11-12%
o Hueso: 18-20%
o Músculo: 70-72 % (Extra y 1ª: 44%; 2ª:
10%; 3ª: 18%)
VIII - COMERCIALIZACIÓN
Además de la participación en subastas de ganado
selecto para vida, los animales de abasto se comercializan
a través de las dos titulaciones: Indicación
Geográfica Protegida Carne de Ávila,- primera
Denominación Específica de carne fresca aprobada
en España y actualmente respaldada por la Unión
Europea, aunque exclusivamente para animales de raza pura,
-y de la marca V.E.C. Vacuno Extensivo de Calidad, que ampara
los ejemplares de cruce industrial sobre vacas avileñas
y que se desarrolla en colaboración con las otras dos
grandes razas autóctonas extensivas, la Retinta y Morucha.
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